Como la mayoría del público europeo descubrí al de Oklahoma gracias a las versiones que de dos de sus temas emblema hizo Eric Clapton. Eran «Cocaine» y «After Midnight». También a que los inmortales Lynyrd Skynyrd tocaban «Call Me The Breeze». Si, la misma que ahora aparece como banda sonora de un anuncio de automóviles. La curiosidad, ahora tan en baja estima, me llevó a sus discos y a descubrir a un artista mayúsculo. Por varias razones. Es un guitarrista maravilloso, un dotado compositor y ha creado un estilo propio reconocible al instante. Ese galope perezoso y de adormilada cadencia que te atrapa sin remedio entre sus notas. Escucharlo una tarde de verano, de aquellas de calor asfixiante, con una buena cerveza helada entre las manos y los ojos entrecerrados es toda una experiencia. Además es un tipo que se viste por los pies. Una rara avis en un negocio de tiburones y estrellitas de postal. Un tipo al que solo le interesa la música. No conozco personalmente al compañero de redacción rutera Manuel Beteta. Él vive en Madrid, yo en Barcelona y la vida todavía no nos ha juntado para ponernos cara. Todo llegará. Pero solemos cruzarnos mails para contrastar opiniones y compartir gustos. Uno de ellos es JJ Cale. Y no hace mucho comentábamos que uno de nuestros DVD's favoritos era To Tulsa And Back / On The Road With JJ Cale (2006). Que lo considerábamos uno de los mejores documentales musicales de la historia. No solo por su contenido musical, absolutamente excelso, si no por el certero retrato de la personalidad de un músico diferente. Un tipo cercano y humano con una filosofía de vida sencilla y acorde con su forma de ver la existencia. Hay escenas de lágrima, cuando visita la casa en que creció, cuando toca en la plaza con los pájaros cantando de fondo, que conjugan la realidad de un artista al que hay que respetar y tener muy en cuenta cuando hablemos de rock & roll. Si han visto la citada filmación ya me dirán su opinión sobre ella. Si no lo han hecho no tarden en hacerlo. Me lo agradecerán. Podéis leer el texto que Manuel Beteta le dedicó al DVD aquí.





