domingo, 16 de febrero de 2014

BAND OF HORSES / ACOUSTIC AT THE RYMAN (2014)


Nunca he acabado de comulgar con la personalidad de los de Seattle. Su sonido ampuloso y de aliento épico no ha logrado captar mi atención pese a las reiteradas oportunidades que en forma de escuchas he dado a sus discos. Es más, el último de estudio, Mirage Rock (2012), me parece directamente un disco que se resquebraja por los cuatro costados y que difícilmente aguanta más de un par o tres de pasadas. Ni siquiera su aclamado hit «Laredo» puede competir cara a cara, en mi modesta opinión, con algunos de los facturados por sus contemporáneos. Y su directo, el que vi por lo menos, tenía bastante de piloto automático. Pero en eso que llega a mis manos esta grabación. Y a priori pienso que va a ser la última. Que ya está bien. Que hay bandas a las que dedicar más atención. Y que volver a desperdiciar el escaso tiempo disponible en escuchar música que no te llega en aras de entender esa veneración que en algunos círculos se tiene hacia ellos no es más que una boutade. Pero suena la entrada de «Marry Song» y en mi cerebro se hace el silencio. Mis neuronas se desconectan del exterior para concentrarse en un solo objetivo. Caigo en el sofá y busco los auriculares, necesito aislarme del ruido de fondo y sentirme transportado al legendario auditorio  de Nashville mientras las canciones se van sucediendo de manera casi hipnótica. Ahí, despojadas de todo artificio, de esas producciones hinchadas  y grandilocuentes, los temas cobran verdadero sentido  transformándose en humildes, pero perfectas, obras de arte. Ahí, en la sinceridad que da el formato desenchufado es donde se puede apreciar en toda su extensión la profunda raíz de donde provienen. El folk y el country, dos de los pilares de la música norteamericana, y  la innegable herencia del rock californiano. ¿O acaso esas armonías vocales y la manera de trabajarlas no recuerdan a Jackson Browne o a Crosby, Stills, Nash & Young?. Y, por encima de todo, a los denostados, por una buena parte del rockerío, Eagles. ¿No me creen? Escuchen  el principio de «Slow Cruel Hands of Time», la entrada de piano y voz de «Detlef Schrempf», los juegos a que se entregan las cuerdas vocales en «Factory» y «Older» o la embelesadora interpretación, prácticamente a capella, de «Neighbor» y luego hablamos. Un registro que se hace breve, servidor desearía que durara como mínimo el doble, y al que volveré en muchas ocasiones. Seguramente nunca retomaré sus discos eléctricos, puede que no vuelva a pasar por taquilla para ver un concierto suyo (bueno, si es en este formato desde luego que sí) pero si sé que este Acoustic at The Ryman me va a hacer compañía durante mucho, mucho tiempo. Ya ven, cosas del rock & roll…

7 comentarios:

Javier de Gregorio dijo...

A mí me parece que es un grupo que tiene alma, algo que contar y lo hace no con la mera satisfacción del deber cumplido, sino con algo más, con un tono interior muy convincente. Desde luego, este "Ryman" caerá, y más después de leer tu entrada.
Saludos,
JdG

Jose Navas dijo...

Yo estoy completamente de acuerdo contigo. A mi el grupo no me pone...pero este disco tiene toda el alma que el han faltado a sus trabajos de estudio. PRECIOSO

Gonzalo Ramos dijo...

Band Of Horses es un grupo que me encanta. Diría que son algo así como My Morning Jacket pero sin sentido del humor. No sabía de este acústico, ¡a por él!

Saludos.

Addison de Witt dijo...

Pues volveré a ellos con este directo, los deje tras el bolo de ARF de hace unos años en el que me decepcionaron notablemente.
Saludos.

Ricardo Fernández dijo...

Siempre escucho los discos de Band of Horses con recelo, más que nada porque de un tiempo a esta parte me están decepcionando un poco. Habrá que ver como evolucionan.

Yo también soy propietario de un blog y quería saber si estás interesado en un intercambio de links para enlazar mutuamente nuestros blogs.

Te dejo la dirección: http://galaxiadelamusica.blogspot.com.es/

manel dijo...

Gracias a todos por visitar y por comentar. Te enlazo ricardo, pro supuesto!!!!! Saludos.

josanpero dijo...

Alugnos artistas tienen que desnudarse para demostrar su capacidad real. Estos confirman su alcance en este grabación en directo pero que parece del salón de casa y eso es lo que alcanza, que suenan a susurro en los oídos.
Saludos.